Finalmente, el Éibar ha dado su brazo a torcer en el que ha supuesto el culebrón del verano en Tenerife. El conjunto armero ha accedido a ceder a Alexander Mesa y Alfonso Serrano se ha puesto manos a la obra para que sea la isla su destino.

Y es que Nano quiere venir a toda costa y Martí no se ha olvidado de él en ningún momento. El delantero va a salir del Éibar y ahora sólo falta que el Real Oviedo deje de pujar para que el club insular haga oficial su incorporación.

El camino hasta este punto, sin embargo, ha sido muy largo. Cuando parecía que todo estaba hecho, Fran Garagarza, director deportivo del conjunto eibarrés, dejó claro que Nano era una apuesta del club y que no se iba a mover de Ipurúa, algo que sentó fatal al jugador. No obstante, la situación ha dado un giro radical.

Al no encontrar un equipo dispuesto a pagar por el futbolista, el Éibar accedió a cederlo. Fue entonces cuando el Real Oviedo entró en la puja y volvió a entorpecer su fichaje por el Tenerife. Sin embargo, aunque a día de hoy no es oficial, es custión de horas que el deseo del lagunero se haga realidad y regrese a un equipo que le catapultó al escaparate de los mejores equipos del país.

El jugador está haciendo las maletas y su entorno da por hecho que recalará en la isla, algo que supone un aliciente más para los aficionados a pesar de la competencia que tendrá esta temporada en la parte ofensiva del equipo con Casadesús, Brian Martín, Juan Villar, Malbasic y Longo.

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