El caso 'Carlos Abad' se enquista. Radio MARCA adelantó, este lunes, la ruptura de las negociaciones entre el Tenerife y el Río Ave portugués, por lo que, ahora, el problema de la portería está servido.
Y es que, ante todo el panorama surgido en torno a la negativa del portero a aceptar las exigencias del Tenerife, quien solo está dispuesto a aceptar dos opciones: cederle, siempre y cuando amplíe su contrato hasta 2022, o traspasarle solo por una cantidad que rondaría el prohibitivo importe de su cláusula de rescisión (superior a los cuatro millones de euros), el canterano, ahora, lo tiene claro: Se queda.
Conocedor de que su relación contractual expira en junio de 2020, Carlos se niega a renovar para salir cedido, teniendo en cuenta las condiciones que impone el club y su rol de portero suplente.
Además, y a pesar de que Etxeberría no cuenta con el meta norteño, Abad se plantea, ahora, quedarse en la isla y pelear por un puesto en el equipo, aunque es conocedor de que, a día de hoy, no tiene opciones de ser titular por delante de Dani Hernández, y de que Ángel Galván también ha pasado a formar parte de la terna de porteros del primer equipo.
Con todo, en el caso de que su situación no cambiase durante la temporada venidera, en el horizonte de Carlos habría una opción clara: llegar a junio de 2019 con la posibilidad de negociar libremente con cualquier equipo a partir de enero de 2020, a seis meses de la finalización de su contrato, algo que haría que el Tenerife corriese el peligro de perderlo gratis a no ser que aceptase un traspaso muy inferior al importe de su cláusula.
























