Cuando todo parecía perdido, con un jugador menos y el Granada apretando en busca del segundo gol, el Heliodoro se agarró a su nuevo ídolo. El italiano Samuel Longo apareció, tras el descanso, para rescatar a su equipo.
Longo acumula tres partidos jugados, sumando 173 minutos, en los que ya ha firmado dos goles y ha dado un pase para materializar otro. Números muy esperanzadores del que, junto a Malbasic, está llamado a ser el estilete ofensivo de un Tenerife llamado a aspirar a todo.
En su tercer partido como blanquiazul, -dos de ellos de suplente-, el transalpino la lió en su nueva casa. En su estreno en el Heliodoro, dio un auténtico recital. Todo, o casi todo, lo hizo bien. Bajó balones caídos del cielo, aguantó la pelota, se asoció bien y, además, marcó y dio una asistencia, participando, así, en los dos goles de los suyos. Fue el 'show de Longo y sus amigos'.























