El reto de José Luis Martí está muy claro. Ante la falta de motivaciones que da un torneo, el de la Copa del Rey, organizado para favorecer a los grandes y a los clubes de 2ªB a los que les toca el gordo de recibir a los equipos 'europeos', el Tenerife quiere devolverle a su afición la posibilidad de disfrutar de una ronda de Copa, en el Heliodoro.
Y esto es algo que no sucede desde hace mucho tiempo. Concretamente, 7 años y 8 meses. Fue un 10 de noviembre de 2009, cuando el Tenerife, por aquel entonces en Primera División, entró en el bombo en la tercera ronda de Copa, a doble partido, para enfrentarse a un 'Segunda', que fue el Celta de Vigo.
Tras caer 2-1 en Balaídos, los blanquiazules, entrenados por Oltra, se propusieron remontar la desventaja del primer encuentro, pero se encontraron con un cuadro gallego muy peleón, que aprovechó su ocasión para vencer en la isla. Fue la última vez en la que el Tenerife trajo la Copa a casa. Y fue hace 2858 días.
Eso sí, pasar en Vallecas, esta noche, no significaría asegurar la próxima ronda en casa. Habría que entrar en un sorteo en el que los blanquiazules volverían a enfrentarse a un 'Segunda', con factor campo determinado mediante el propio sorteo, por lo que podría tocar, de nuevo, en la Península.
En caso de avanzar esa hipotética segunda ronda, el equipo entraría ya en la tercera eliminatoria, en la que, seguro, jugaría ante un 'Primera' no europeo a doble partido. Podría ser un derbi ante la UD Las Palmas.
























