El CB La Laguna Tenerife se reencontró con las buenas sensaciones, tras su derrota europea intersemanal, al vencer con autoridad en la siempre complicada cancha del UCAM Murcia. Los de Lakovic, que llegaban con dudas después de caer en Londres, en Eurocup, se impusieron al cuadro murciano y suman, así, su segunda victoria consecutiva en Liga, tras tres jornadas disputadas de la ACB, y se sitúan en la zona alta de la tabla.

Nadie ganaba en el Palacio de Los Deportes de la comunidad de Murcia desde 2025, y lo hizo un Canarias que ha logrado dejar en menos de 80 puntos a Unicaja y UCAM en apenas ocho días.

El planteamiento defensivo de los visitantes incomodó mucho a los murcianos, que no pudieron mantener sus porcentajes defensivos y no estuvo por delante practicamente en ningún momento del duelo. Huertas fue el MVP con 19 puntos y 5 asistencias. Por si fuera poco, el acierto exterior volvió, por fin, a aparecer (8/17 en triples). Guy se marchó a los 15 puntos, y Hunter, vital en defensa, también aportó en el aspecto anotador (16 puntos).

El conjunto aurinegro comenzó a abrir brecha en el primer cuarto, cuando un triple de Arturs Kurucs obligó a Sito Alonso a detener el partido con un tiempo muerto. El Tenerife había encontrado mejores soluciones para atacar ante un UCAM atascado y llegó a disponer de una renta que amenazaba con complicar pronto la tarde a los universitarios.

Los locales lograron reducir distancias al cierre del periodo, impulsados por su trabajo en el rebote y por un triple de Howard Sant-Roos sobre la bocina, pero la respuesta tinerfeña no tardó en llegar. Nada más arrancar el segundo cuarto, Fitipaldo encadenó dos triples consecutivos para devolver la iniciativa a los visitantes y situar el marcador en 15-24.

El base uruguayo fue uno de los grandes protagonistas de la ofensiva insular, que encontró también en Huertas una fuente constante de recursos. El brasileño manejó los tiempos del partido, hizo daño cerca de la canasta y apareció en momentos importantes para evitar que el UCAM pudiera reducir la diferencia de manera sostenida.

La Laguna Tenerife castigó especialmente las dificultades defensivas del cuadro murciano durante el segundo cuarto. Ni los puntos de Jean-Marc Pansa ni el arreón de Dylan Ennis consiguieron frenar a un rival que encontraba respuestas cada vez que el encuentro amenazaba con cambiar de dinámica. Un triple de Huertas volvió a ampliar la ventaja y obligó a Sito Alonso a pedir otro tiempo muerto.

El UCAM intentó aferrarse al partido con acciones individuales y visitas a la línea de tiros libres, pero sus problemas desde el perímetro le penalizaron durante toda la primera mitad. Los murcianos llegaron al descanso con un pobre balance de dos triples anotados en quince intentos, mientras que el Tenerife supo aprovechar sus mejores situaciones ofensivas para marcharse a los vestuarios con un favorable 33-44.

Tras el descanso, el equipo local mejoró sus prestaciones y encontró más fluidez en la circulación del balón. Michael Forrest y Falk aportaron puntos desde el exterior y el UCAM trató de aumentar el ritmo para recortar distancias. Sin embargo, cada intento de acercamiento encontró una respuesta aurinegra.

Kyle Guy asumió entonces un papel determinante, con un triple que frenó el impulso de la grada murciana y permitió al Tenerife conservar el margen de seguridad. El conjunto insular no necesitó dominar el rebote para controlar el partido: su capacidad para encontrar lanzamientos liberados y mantener la calma ante los arreones locales resultó decisiva.

El UCAM llegó a situarse a solo cinco puntos, con el marcador en 55-60, después de un triple de Nakic y varias acciones positivas de Cate desde la línea de personal. El Palacio de los Deportes recuperó la esperanza, pero el Tenerife volvió a demostrar su experiencia. Marcelinho Huertas y Jaime Fernández respondieron con dos acciones que dejaron el resultado en 57-66 al término del tercer cuarto y devolvieron la tranquilidad a los visitantes.

El último periodo confirmó la capacidad del equipo aurinegro para gestionar su ventaja. Huertas volvió a tomar el mando y Guy contribuyó a ensanchar la diferencia hasta el 61-73, a siete minutos del final. El UCAM probó nuevas alternativas para cambiar el rumbo, pero no encontró la continuidad ofensiva necesaria para poner en peligro el triunfo tinerfeño.

La defensa visitante y la eficacia en los momentos clave terminaron por desactivar cualquier intento de remontada. Frente a un UCAM que acusó la falta de acierto exterior —siete triples convertidos en 28 lanzamientos, un 25%—, el Tenerife ofreció una imagen más equilibrada y supo golpear cuando el partido lo exigía.

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