El partido de vuelta de la ronda previa de la Copa del Rey, que quedó suspendido, el pasado domingo, por la negativa del Sporting Hortaleza a jugar ante el Unión Güímar después de los incidentes acaecidos durante la previa del choque en Tasagaya, se jugará, finalmente, este domingo, a puerta cerrada, en el campo municipal de El Peñón, en Puerto de La Cruz.

Todo después de que, este martes por la noche, la RFEF haya publicado la resolución a las alegaciones presentadas por ambos equipos: "El Güímar solicitaba que la negativa del conjunto madrileño a disputar el partido fuese considerada una incomparecencia, mientras que el Sporting reclamaba que se diese por perdido el partido al equipo tinerfeño por los graves incidentes registrados", recuerda el ente federativo que, por contra, no ha estimado la petición del cuadro tinerfeño.

Así las cosas, "el Juez Disciplinario de la RFEF considera que la negativa del Sporting a jugar el encuentro estuvo justificada por el temor generado por los graves incidentes ocurridos previamente, por lo que no puede calificarse como una incomparecencia", remarca, mientras "entiende que tampoco existen motivos para declarar al Güímar perdedor de la eliminatoria".

Con todo, y a la espera de saber la multa que podría caerle al conjunto de la isla por "las posibles responsabilidades derivadas de los incidentes", que "se analizarán de manera independiente mediante la apertura de un procedimiento disciplinario extraordinario", el partido pendiente, con ventaja de 1-0 para los madrileños en la ida, se celebrará este domingo, 11 de octubre, a las 12:00, sin público en el recinto portuense.

Conviene recordar que el vencedor de la eliminatoria se enfrentará al histórico Sevilla CF, en feudo propio y a partido único, en la primera ronda copera, a finales de octubre.

 

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