El Real Unión de Tenerife se encuentra a un paso de lograr el ascenso tras una temporada marcada por la estabilidad, el crecimiento del proyecto y la consolidación de un bloque que lleva años trabajando junto. En este contexto, su vicepresidenta, Raquel Delgado, ha puesto en valor tanto el rendimiento deportivo del equipo como la evolución —aún insuficiente— del fútbol femenino.
Más recursos para el fútbol femenino: “No pedimos lo mismo que el fútbol masculino, pero sí un poco más. Cuando se le han dado recursos al fútbol femenino, como a la selección española o al Barcelona, se han conseguido grandes éxitos. Con más apoyo humano, mejores instalaciones y condiciones, se podría lograr mucho más”.
La importancia de la estabilidad en el proyecto: “Cuando te dan algo de estabilidad, como tener un campo propio donde entrenar y jugar, todo cambia. Durante años no hemos tenido eso y aun así hemos competido arriba. Este año, con un poco más, las cosas están saliendo bien”.
Un objetivo claro: el ascenso: “Con el bloque consolidado tras tres temporadas y algunas incorporaciones, teníamos claro que este año el objetivo era el ascenso”.
Confianza plena en el equipo pese a los momentos de tensión: “Nervios siempre hay, pero dudas nunca. Viendo cómo trabajan las jugadoras y el cuerpo técnico, era imposible no confiar. Es normal que haya momentos complicados, pero el equipo ha respondido siempre”.
Una temporada prácticamente perfecta: “Somos el único equipo que no ha perdido ningún partido. Hemos empatado dos, pero es imposible exigir un pleno. El trabajo ha sido espectacular y merece el premio del ascenso directo”.
Zaragoza, primer ‘match ball’ para el ascenso: “Lo tenemos de cara, pero prefiero ganar en Zaragoza y no sufrir en la última jornada”.
Una afición que también juega: “La gente del club, las familias y los aficionados se han involucrado muchísimo. Se ha creado una familia en torno al Real Unión y eso se nota en el apoyo al equipo”.
Continuidad como base del futuro: “No vamos a volvernos locos. Nuestra idea es mantener el bloque que llevamos trabajando estos años y, a partir de ahí, reforzar lo necesario”.
La desigualdad estructural en el fútbol femenino: “Se habla mucho de igualdad, pero luego no se demuestra. En el fútbol femenino siempre hay menos ayudas. Incluso con nuevas reestructuraciones, en lugar de aumentar recursos, se reducen”.
Preocupación por el futuro de las ayudas: “Si se crean más grupos en las categorías nacionales y no se incrementa la inversión, habrá recortes. Eso va en contra del crecimiento del fútbol femenino”.
A las puertas de un posible ascenso, el Real Unión no solo representa un proyecto deportivo sólido, sino también la reivindicación constante de un fútbol femenino que sigue creciendo, pero que aún reclama el respaldo necesario para consolidarse definitivamente.























