El filial blanquiazul dio un paso atrás en sus aspiraciones tras caer en casa por 1-3 ante el Elche Illicitano en la jornada 31 del Grupo 5 de Segunda Federación. El encuentro dejó sensaciones encontradas para el Club Deportivo Tenerife B, que comenzó con fuerza pero terminó superado por la efectividad visitante.
El partido arrancó de la mejor manera para los locales. Apenas corría el minuto 10 cuando Julen Zubelzu adelantó al Tenerife B, desatando la ilusión en la grada y confirmando el buen inicio del conjunto blanquiazul. Sin embargo, la reacción del filial ilicitano no tardó en llegar. En el minuto 19, Álex Sánchez devolvió la igualdad al marcador, enfriando el impulso inicial de los tinerfeños.
Tras el paso por vestuarios, el encuentro se volvió más disputado y menos controlado por los locales. Fue en el minuto 60 cuando Padilla culminó la remontada para el Elche Illicitano, aprovechando un momento de dudas en la defensa blanquiazul. A partir de ahí, el Tenerife B intentó reaccionar, pero le faltó claridad en los metros finales.
Cuando más volcados estaban los insulares en busca del empate, llegó el golpe definitivo. En el minuto 85, el conjunto visitante sentenció el choque con el tercer tanto, cerrando así un partido que castiga en exceso a los locales por su falta de acierto en los momentos clave.
Esta derrota supone un revés importante para el Tenerife B, que ve cómo se complica su objetivo de alcanzar los puestos de playoff de ascenso a Primera Federación. Aun así, el equipo se mantiene cerca de la zona alta, aunque con menos margen de error.
Con tres jornadas por disputarse, el filial blanquiazul afronta ahora tres auténticas finales en las que deberá recuperar su mejor versión si quiere seguir soñando con el ascenso. La reacción es obligada y el tiempo, cada vez más limitado.























