Tras firmar una revitalizante y empoderante victoria ante otro aspirante como el Celta 'B', el líder Tenerife, reforzado tras un bache que generó las primeras dudas sobre un equipo que sigue demostrando que es netamente superior al resto, excepciones hechas de tardes para olvidar como la de Unionistas, Barakaldo o Bilbao Athletic, se enfrenta, este sábado (17:30), a un reto que le recordará la categoría a la que han caído los blanquiazules tras su descenso.

En un terreno de juego de césped artificial, de dimensiones muy reducidas (siete metros menos de largo y diez menos de ancho que el Heliodoro), y ante el segundo presupuesto más bajo de toda la categoría, los de Cervera tendrán que demostrar que son capaces de adaptarse a las circunstancias y al guión que le propondrá un adversario que, al contrario que Ferrol y Celta Fortuna, dejará muy pocos espacios y arriesgará muy poco para tratar de ahogar al cuadro isleño con la pelota.

Con las mismas bajas, toda vez que Mateu, Dani Fernández o Javi Pérez siguen en el dique seco, aunque este último podría opositar a estar disponible en breve, y con la perspectiva de pocos cambios tras la goleada al filial vigués, lo normal sería que Cervera siga apostando por los mismos, Fabricio con Aitor en la medular incluidos, y la doble punta que pareció volver a engranarse hace una semana en el Heliodoro. Así las cosas, los chicharreros quieren seguir, como mínimo, manteniendo la distancia con sus rivales en lo más alto de la tabla.

Los locales no podrán contar con el que, posiblemente, sea su mejor futbolista y más desequilibrante, como es el cedido por el Tenerife Baba Diocou, que ha sido titular en todos los partidos de Liga, salvo uno en el que fue sancionado por expulsión, a quien la famosa 'cláusula del miedo' le obligará a ver a sus dos equipos desde la grada.

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