De la histórica junta de accionistas del Tenerife, el pasado viernes, se sacaron varias conclusiones, pero, sin duda, si hay una figura que salió reforzada, dentro del Consejo de Administración blanquiazul, fue la de Antonio Porro, abogado y mano derecha de Rayco García y consejero desde el pasado mes de febrero.
El letrado jerezano, tomó la iniciativa a la hora de dirigir la hoja de ruta de la cita del Hotel Escuela, y no decepcionó. Tirando de ironía, en algunos momentos, para escenificar su divorcio con la facción contraria (Daniel Díaz y Miguel Heredia), y, sobre todo, expresando una vehemencia y una mano dura inesperadas para confrontar los ataques de los 'hombres del sindicado local'.
Así las cosas, Porro no dudo en comenzar argumentando el por qué la 'facción de Rayco García' rechazaba la ampliación de capital, reprobó la actitud de Daniel Díaz cuando exigió ocupar el rol de presidente en la junta, y no dudó a la hora de limitar las intervenciones o de agilizar las votaciones de los puntos del orden del día, además de opinar sobre la inservible e innecesaria petición de cese de Rayco García, Felipe Miñambres, Ayoze García y el propio Antonio Porro, cuando dos de ellos habían sido ratificados minutos antes.
























