Pepe Mel tiró de cerrojazo en Ferrol. Ante las enormes dificultades del equipo para mantener la portería a cero, sobre todo a domicilio, el técnico madrileño apostó por una novedosa defensa de cinco hombres, en la que Rubén Alves fue la gran novedad.

Así, León, el propio Alves y Gayá formaron en la zaga con Medrano y Mellot escoltándolos en los laterales, mientras que, en el centro del campo, se impuso el trivote más fiable con diferencia entre lo que tiene el preparador albiazul a su disposición: Sergio González, Aarón Martín y Diarra.

Luismi acompañó a un Enric Gallego que, a pesar de su pobrísimo rendimiento, sigue teniendo el favor del entrenador por delante de Ángel o Yanis.

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