El CD Tenerife recibirá, el sábado, al Amorebieta por segunda vez en su historia. La poca experiencia del equipo vasco en Segunda División hace que que el bagaje entre ambos equipos sea muy pobre. En el primer choque en la Isla, los chicharreros se llevaron la victoria.
El Amorebieta está encasillado, ahora mismo, en los puestos de descenso, que le condenaría a bajar a la Primera Federación, a falta de tres jornadas para que finalice la competición. Las rachas negativas y los malos resultados, sobre todo fuera de casa, ha hecho que el club haya cambiado de entrenador a finales de diciembre.
Unos de los objetivos con el cambio era ganar lejos de Amorebieta, que no lo había hecho durante la campaña. No fue, hasta el mes de marzo, cuando vencieron por primera vez de visitante. A partir de ahí, han ganado dos veces más en los cinco últimos compromisos.
Con Háritz Mújika, no pudieron ganar fuera de su estadio y obtuvieron dos puntos en diez partidos. La cosa cambia con Jandro Castro con tres victorias, cuatro empates y dos derrotas. De los siete duelos más recientes, solo han caído derrotados en uno. En términos generales, 27 puntos han sido albergados con Castro en 20 partidos. En cambio, con Mújika se consiguieron 14 en 19 encuentros.
Por ello, el próximo rival del Tenerife llega a Canarias con una mejor cara y con la necesidad de ganar para salir de la zona roja de la tabla. Además, como en la victoria de la semana pasada, el Amorebieta le querrá brindar los tres puntos a su futbolista, cedido por el Betis, Félix Garreta, que sufrió un accidente doméstico y está en coma inducido.
Firmado: Aarón Rguez
























