El pasado 3 de mayo se produjo otro momento intolerable e injustificable en cualquier deporte, como es el intento de agresión a un árbitro. En el partido de baloncesto de Primera División Nacional masculina, que disputaron el Unelco y el Náutico (51-52 de resultado final), en el pabellón de La Salud, uno de los pívots del Unelco, Ngane Ndoye, intentó agredir al árbitro principal del partido después de haber sido descalificado por faltas.

El árbitro auxiliar del encuentro medió para tratar de evitar que el jugador acabase golpeando a su compañero, lo que propició que Ndoye empujase con fuerza al colegiado ayudante para intentar volver a buscar al principal. En su trayecto para abandonar la cancha, también tuvo un encontronazo con el delegado de su propio equipo.

Tras estos hechos, aún se espera la resolución del Comité ce Competición de la Federación Canaria de Baloncesto, que aún no se ha pronunciado al respecto sobre la sanción al pívot del Unelco.

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