Roberto Gutiérrez se desvinculó del Sabadell en verano de 2019 y arrancó sin equipo la temporada 19/20. El canterano del CD Tenerife se entrenaba con la UD Icodense (el equipo se su pueblo natal) y, con solo 28 años, se planteaba dejar el fútbol para opositar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Fue entonces, a principios de 2020, cuando recibió (y aceptó) una oferta del Calahorra, equipo riojano que milita en Segunda División B. La pandemia llegó a España y la temporada terminó antes de tiempo, pero Roberto, que había firmado solo por unos meses, prolongó su vinculación hasta final del presente curso.
El guardameta se ha convertido en el portero menos goleado de Segunda B, recibiendo solo 4 goles en 15 partidos y cuajando actuaciones de mucho mérito. El Calahorra es, además, el líder del Subgrupo A del Grupo II de la categoría de bronce.
Así, y en cosa de un año, Roberto ha pasado de estar a punto de retirarse a atravesar el mejor momento de su carrera y pelear por ascender a Segunda División.























