El técnico grancanario Miguel Ángel Ramírez sigue ganándose la vida en el extranjero. Actual preparador de Independiente del Valle, Ramírez repasó, en Mírame Sport, su trayectoria como entrenador y sus experiencias en el fútbol del nuevo continente, en donde se ha convertido en una referencia al conquistar la Copa Sudamericana.

Trayectoria: "Después de estar nueve años en la cadena de filiales de la UD Las Palmas me marché a Vitoria, donde entrené al Cadete del Deportivo Alavés. Después de tres meses me surgió la posibilidad de ir a Catar. Tras seis años en Catar, fiché por Independiente como director del área de fútbol base. Un año después se marchó el entrenador del primer equipo y me ofrecieron su cargo. Acepté, y hasta hoy. Han venido muchas cosas y muy buenas".

Su primer título: "Ganar la Copa Sudamericana fue muy especial para todos. Fue el primer título que ganaba este club y el segundo internacional que ganaba un club ecuatoriano. Toda mi familia estaba esa noche en Paraguay. Fue como un premio a todo lo que había perdido por dedicarme al fútbol".

No le importa trabajar fuera: "Me gusta conocer otras culturas, otros países. Tengo contrato hasta diciembre de 2021, pero sí que van apareciendo propuestas y, seguramente, será difícil seguir rechazando cosas".

Le llueven las ofertas: "Me han llamado muchos clubes brasileños, alguno europeo, alguno de MLS... En diciembre entendí llevaba muy poco tiempo como entrenador profesional, solo seis meses. Necesitaba más tiempo para seguir creciendo y este club me iba a dar la estabilidad que necesitaba. Estos últimos meses han sido diferentes, ha sido muy difícil porque te están llamando clubes demasiado grandes, con estructuras potentes, plantillas importantes y con ofertas económicas casi irrechazables, pero entendí que tampoco era el momento. Di mi palabra al club de que iba a terminar la temporada. En dos meses, ya veremos qué decisión tomamos".

Ambición por crecer: "Intento mirar mi trabajo en lugar de buscar excusas. Es una realidad que no suele haber oportunidades para la gente de la tierra, pero lo que hice fue preguntarme qué podía hacer para cambiar esa realidad. Ahí la necesidad de formarme, de salir, de vivir otras experiencias. A veces pecamos de estar cómodos en nuestra tierra y no pagar el precio de salir a buscar oportunidades".

Mismo nombre que el presidente de la UD: "Cuando estaba en la Unión Deportiva  Las Palmas había quien pensaba que era el hijo del presidente. Yo ni siquiera lo conocía. Tengo muchas anécdotas con eso".

El estilo de su equipo: "Nos gusta mucho el juego de posición. Tenemos una idea, un estilo, independientemente de a qué equipo nos enfrentemos o en dónde lo hagamos. Hay unas ideas irrenunciables como tener el balón o presionar arriba".

Ecuador: "Este país me ha dado muchas cosas. En la experiencia de vida hay muchas cosas con las que no me había encontrado nunca. Las realidades sociales y familiares de algunos chicos son muy duras. Eso te hace ser más responsable y cuidar mucho la manera en que hablas a los chicos. En cuanto al fútbol, he ido descubriendo cómo hacer a un equipo algo más pequeño mucho más competitivo".

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