Joaquín Lobón es otro de los profesionales tinerfeños que se ha buscado la vida fuera de las Islas.
Lobón, que pasó por la Guayana Francesa, lleva años haciendo carrera en Marruecos, donde actualmente ejerce en la Academia Mohamed VI.
Asentado en Marruecos: “Va todo muy bien por Marruecos. Me acabo de instalar en Rabat, donde está la academia. Llevo desde 2015 en Marruecos, estuve como director técnico en una academia de Casablanca. Luego estuve en el cuerpo técnico de un equipo puntero aquí en Marruecos. Me fui haciendo un nombre y me llegó esta oportunidad para los próximos tres años. Soy el entrenador del equipo sub 15. La visión de academia aquí es diferente a la de España, no hay fines lucrativos, se reclutan a los mejores jugadores del país”.
Una academia importante: “De esta academia han salido muchos futbolistas. En el Mundial de Rusia hubo tres, por ejemplo. En-Nesyri salió de aquí, y varios chicos que están en el CD Leganés y también en el Málaga CF. Academias como esta no hay en España. Esta es una academia de muy alto nivel. Normalmente comemos aquí porque tenemos todas las facilidades, pero no me gusta vivir en el sitio en el que trabajo. Está a 20 minutos más o menos de mi casa”.
La crisis de la COVID: “Con el tema de la COVID, todo va muy lento. Por ejemplo, mis jugadores aún no se han incorporado a la academia, lo harán esta semana y tendrán que estar un tiempo en cuarentena, es muy estricto el protocolo. Aquí es obligatorio llevar la mascarilla. Si te ven por la calle sin ella, la policía te dirá algo. Intento llevar lo mejor posible lo del coronavirus, que me influya lo menos posible, aunque es muy complicado”.
Su marcha al extranjero: “Salí de Tenerife en 2011. Fue un cúmulo de circunstancias. En Tenerife trabajaba y entrenaba y con mi mujer decidimos vivir una aventura fuera. Salí con la decisión de buscar alternativas en el fútbol fuera. Empecé en Guayana Francesa, estuve cuatro años”.
Los idiomas: “Me desenvuelvo bien con el francés. Se algunas cosas de árabe, sobre todo ligadas con el fútbol, pero no soy capaz de mantener una conversación”.
Se valora su trabajo: “Aquí un primer entrenador de fútbol cobra muy bien. Yo a nivel particular estoy muy contento. Dan todas las facilidades, salario, casa, coche. Estamos muy bien. Las condiciones son muy óptimas”.
No se plantea retornar: “A día de hoy no me planteo volver a casa, solo de visita. Si uno quiere ser profesional del fútbol, tiene que acostumbrarse a moverse, es imposible establecerse en un mismo sitio. Además, a mí me gusta mucho viajar”.























