La derrota de ayer ante el Lugo no solo supuso decir adiós a la promoción de ascenso, sino que finiquitó la racha de imbatibilidad del Tenerife en su estadio en este 2020. Desde que Baraja cogió al equipo en diciembre los blanquiazules no conocían la derrota en el Heliodoro. Para encontrar el último tropiezo como local había que remontarse al 30 de noviembre (1-3 contra el Almería).
No obstante, si se analiza el cómputo global de la temporada puede decirse que la trayectoria como local del Tenerife no ha sido buena. Los chicharreros solo ganaron un encuentro en el Rodríguez López durante la primera vuelta. La llegada de Baraja mejoró la situación, pero tras el confinamiento los tinerfeños solo consiguieron un triunfo en cinco encuentros en su templo. Un dato que ha sido un lastre para no poder materializar el sueño del playoff.
Los canarios son actualmente el decimocuarto mejor local de la categoría, pero podrían caer hasta la decimoséptimo puesto si Elche, Zaragoza y Deportivo ganan en la última jornada. Los de Baraja han finalizado la temporada en su estadio con únicamente 30 puntos de 63 posibles. Para encontrar unos datos tan bajos en el Heliodoro en Segunda División hay que remontarse a la campaña 2010/2011 cuando los canarios hicieron únicamente 24 unidades.
























