El entrenador del CD Tenerife, Rubén Baraja, ha afirmado en el pospartido frente al Alcorcón que la afición tinerfeñista "hoy ha visto un equipo que se ha entregado y con una gran actitud". "Estamos tristes por no ganar, pero orgullosos por el esfuerzo de los jugadores", resalta.
Como era de esperar, el técnico vallisoletano se ha referido también a la lamebtable actuación de Ocón Arráiz como árbitro de campo y de Areces Franco en la sala VOR. “El partido ha estado condicionado por las decisiones arbitrales. Yo me equivoco y los árbitros pueden no ver cosas, pero para eso está el VAR y tengo la sensación de que hay 2-3 penaltis que pudieron cambiar el partido. Una segunda amarilla a Boateng en la primera parte. A nosotros nos sacaron dos amarillas en la primera parte. El VAR tiene que aclarar situaciones, como la última del fuera de juego en el gol. Ha condicionado el resultado”.























