El CD Tenerife no fue capaz de puntuar en Girona y regresa a la Isla de vacío. Pese a firmar un buen arranque del primer tiempo y haber sido capaces de agarrarse al encuentro hasta el final, a los de López Garai les volvieron a pesar en exceso los errores individuales: el penalti innecesario cometido por Sipcic y, por supuesto, la expulsión de Aitor Sanz a falta de dos minutos para el descanso lastraron en exceso a los blanquiazules.
El Tenerife de López Garai es un equipo que pretende ser ambicioso, hacerse con el dominio del balón y jugar en campo contrario. En los planes del técnico vaco no están defender a ultranza o ser un equipo especialmente agresivo sin balón y, sin embargo, el cuadro indular acumula hasta seis expulsiones en los primeros quince partidos. Casi una expulsión cada dos encuentros.
Carlos Ruiz fue expulsado en Zaragoza en la primera jornada, Milla en el derbi frente a la Unión Deportiva, Robert Mazán frente a Fuenlabrada y Huesca, Borja Lasso ante la UD Extremadura y Aitor Sanz vio la roja directa por derribar a Stuani en Montilivi.
Así, con seis cartulinas rojas, los blanquiazules igualan con el Oviedo en el indeseado primer puesto de equipos que más veces se han quedado con un hombre menos.























