El Tenerife parece haber entrado en barrena. Como nos viene acostumbrando en los últimos años, parece que, desde octubre, se avecina sufrimiento para el aficionado chicharrero.
Los blanquiazules tiraron por la borde las pocas buenas sensaciones que quedaban del regusto de los triunfos en Albacete y Lugo, con la tercera derrota consecutiva sufrida en Vallecas.
Un Tenerife cuyos números ya empiezan a alarmar. Son cuatro derrotas en los últimos cinco partidos, y, además, tan sólo ha sumado 4 puntos de los últimos 18 en juego, algo que ya mete de lleno a los insulares en la parte baja de la clasificación, muy cerca de los puestos de descenso.























