Cuando peores augurios deparaba la clasificación, y más cerca se colocaba del descenso, teniendo en cuenta que, justo cuando recibía al líder, el Extremadura se podía poner a, tan sólo, un partido de los blanquiazules, el Tenerife parece haber acelerado hacia la permanencia, en el mejor momento posible.
Tras la derrota ante el Numancia, a principios de marzo, el calendario no era nada halagüeño. Alcorcón (que luchaba por engancharse de nuevo al PlayOff), Osasuna (líder) y Albacete (tercer clasificado), amenazaban la tranquilidad de un equipo que podía verse en serios problemas por el descenso a principios de abril.
Sin embargo, con cinco de los últimos nueve puntos sumados ante tres rivales que no invitaban, precisamente, al optimismo, la realidad, con el cuarto mes del año ya en marcha, es muy diferente. La derrota del Extremadura en Pamplona, unida al empate in extremis del Tenerife en La Mancha, hacen que los chicharreros ya saquen más de dos partidos de diferencia al descenso, que marcan los extremeños.
A siete puntos de la zona roja, Oltra parece haber superado el ultimátum al que se vio sometido hace dos semanas. Teniendo en cuenta que, en 32 jornadas, el Extremadura ha sumado 30 puntos, y que restan otros 30 en juego, resulta difícil pensar que la permanencia estará por encima de los 46 puntos, con lo que, quizás, al Tenerife le puede valer con tres victorias en los diez encuentros que restan para sellar una salvación que cada vez está más cerca.
Todo ello, tras un mes en el que, con el triunfo ante el Reus de por medio, este Tenerife ha sido capaz de sacar nueve de los últimos quince puntos en juego. En una hipotética clasificación de las últimas cinco semanas, los insulares serían quintos en esa tabla.
























