En los últimos partidos, al Tenerife se le acumulan los problemas en las dos áreas. Además de la evidente falta de gol, lo peor es que, a pesar de no conceder demasiadas ocasiones, los rivales han logrado rentabilizar al máximo las pocas concesiones de los blanquiazules en defensa.
Así las cosas, la figura de Dani Hernández está más cuestionada que nunca. Sus errores ante Córdoba y Cádiz han recrudecido el debate sobre su figura y su titularidad, y, ahora, el meta hispano venezolano vive uno de sus peores momentos como meta blanquiazul.
En el horizonte, la figura de Ángel Galván, en la que el club, y el entrenador, no parecen confiar para asaltar la titularidad. A pesar de haber firmado un nuevo contrato profesional el pasado verano, y convertirse en competidor directo de Dani, Galván sigue en el ostracismo, y solo ha podido jugar un partido en toda la temporada, el de Copa ante el Cádiz (1-2).
Por si fuera poco, desde lejos escuece, principalmente, el tema Carlos Abad, quien, en Córdoba, sigue siendo vital en un equipo que, a pesar de sus muchos problemas deportivos, parece mantenerse con vida gracias, entre otros, a las grandes actuaciones del portero cedido por el Tenerife.
Con todo, en apenas unos meses, Víctor Moreno tendrá en la isla a los tres porteros. Dos de ellos, con contrato hasta 2020 (Dani Hernández y Ángel Galván), y, en el caso de Carlos, hasta 2021, tras haber renovado antes de ser cedido al Córdoba.
Habrá que tomar decisiones. Pero, de momento, lo cierto es que la interpretación que se hace desde el entorno es que Dani Hernández seguirá siendo el portero titular, ante las dudas que parece haber sobre un portero, Ángel Galván, que sigue sin tener la oportunidad de demostrar su valía.
























