El anuncio oficial de la cesión del que fue pichichi del Tenerife 'B' el año pasado, Giovanni, al Red Lincoln de Gibraltar ha hecho que la siempre odiosa -pero real- comparación resulte más escandalosa que nunca. El joven futbolista blanquiazul, que fue tildado como una de las más firmes promesas de la cantera chicharrera cuando, a sus 18 años, debutó con el primer equipo, allá por noviembre de 2016, en un choque ante el UCAM Murcia en el Heliodoro.

Sin embargo, aquella prometedora aparición quedó en eso. Giovanni regresó al filial y nunca volvió a jugar con los mayores. pero, el hecho más sangrante fue que el verano pasado, tras ser el máximo goleador de un filial que quedó campeón en Tercera, ni si quiera fue llamado para hacer la pretemporada con la primera plantilla.

Ahora, tras jugar la primera vuelta en el conjunto de Mazinho, también en Tercera, y siendo el segundo máximo artillero del 'B', el club ha decidido cederlo al Red Lincoln de Gibraltar que entrena Víctor Afonso, esto es, la cesión de uno de los más prometedores jugadores de la base a una Liga que está muy por debajo del nivel que se le presupone a una competición idónea para el crecimiento de futbolistas que aspiran a jugar en el fútbol profesional español.

Una situación, la de Giovanni, que contrasta tremendamente por la apuesta que hizo el club, en verano, por un futbolista que apenas empezaba a sobresalir en la Liga de Tanzania, como fue Chilunda. Un futbolista, el tanzano, que, además, se encontró con el premio de poder disfrutar de una ficha profesional del primer equipo -cuesta cerca de 24.000 euros tramitarla por primera vez en Segunda División-.

Lo curioso es que, no sólo Giovanni, tampoco Brian Martín o Nahuel, hombres que la temporada pasada causaron buenas sensaciones con el primer equipo sobre todo en Copa del Rey, tuvieron la oportunidad de disfrutar de la oportunidad de una ficha del primer equipo y la confianza de quedarse, al menos, durante la primera vuelta, con la plantilla profesional.

Chilunda, con apenas dos años de experiencia en Tanzania, directo al primer equipo y con ficha profesional. Giovanni, despuntando en Tercera, habiendo debutado con los mayores hace más de un año y definido como una firme promesa, a Gibraltar. La comparación llama a la profunda reflexión. La apuesta por la cantera  vuelve a quedar en entredicho, y, esta vez, no parece existir ningún argumento futbolístico para justificarla.

Publicidad