El nuevo año no sólo traerá el comienzo del marcado de fichajes en España, y gran parte de Europa. Con el 1 de enero, muchos futbolistas que terminan contrato en junio, y aún no han renovado, podrán negociar libremente con otros clubes. En el caso del Tenerife, los que terminan vínculo el 30 de junio son varios.

Eso sí, hay dos hombres que tienen cláusula de renovación por partidos, y, por ende, ampliarían su contrato. Es el caso de Camille y Suso. En el caso del capitán, le restan apenas siete partidos para cumplir esa condición.

De resto, 2019 podría ser el final de una larga etapa para algunos hombres que han marcado el camino en el último lustro, como son Carlos Ruiz y Raúl Cámara, y, sobre todo, Aitor Sanz. Los defensores no parecen ser candidatos a la renovación, y, en el caso del centrocampista, que lleva más de nueve meses en el dique seco, su disponibilidad y rendimiento, cuando reaparezca en la segunda vuelta, serán claves para decidir sobre un futuro que también podría estar lejos del Heliodoro.

Paco Montañés también termina contrato en seis meses. El extremo, lastrado por las lesiones, apenas ha aportado al equipo en la temporada y media que lleva en la isla, y, a sus 32 años, todo apunta a que la parte final de su carrera estará fuera de la isla.

En el caso de Aveldaño, su salida parece inminente en este mes de enero, y, con Héctor Hernández, la situación es clara. Apenas sin participación y relegado al más absoluto ostracismo, podría, incluso, adelantar su salida a enero si se llega a un acuerdo y el club encuentra un lateral.

Finalmente, quedan los cedidos, que, a pesar de no ser propiedad del Tenerife, también terminan su vinculación con el conjunto blanquiazul en junio. Joao Rodríguez tampoco ha cumplido expectativas, y tendría que acordar con el club que posee sus derechos, el Chelsea, un nuevo destino.

Y, por último Nano. El canterano llegó como fichaje estrella, pero también ha rendido muy por debajo de lo esperado. Su continuidad, como siempre, no dependería del Tenerife, que se había guardado una opción obligatoria de compra con el Éibar, sólo en caso de ascenso (1.5 millones), algo que, a día de hoy, parece una absoluta utopía.

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