Aitor Sanz pasa por su peor momento desde que llegó al CD Tenerife. Diversas lesiones (la última y más grave una tendinitis de Aquiles) le han mantenido alejado de los terrenos de juego durante los últimos seis meses.

Además, y según ha informado hoy el doctor Valencia, jefe de los servicios médicos del conjunto blanquiazul, el madrileño se someterá a un tratamiento que durará dos meses.

Sin embargo, a pesar de que la situación no ha sido fácil para uno de los jugadores más veteranos de la plantilla (Sanz cumplió 34 años hace solo unos días) el capitán nunca se ha planteado dejar de jugar.

Se siente optimista: “Ahora mismo estoy en el mejor momento de la lesión, porque voy a empezar un tratamiento que me da muchas esperanzas. Evidentemente ha habido momentos de bajón porque son muchos meses”.

No se ha planteado retirarse: “Para mí, el fútbol es mi vida, es lo que me apasiona. En ningún momento se me ha pasado por la cabeza abandonar. La última rotura que tuve fue un palo, porque estaba casi a punto, había sido un verano diferente para mí. Pero hay que mirar hacia adelante”.

Un nuevo tratamiento: “Gracias al apoyo del Club hemos encontrado una vía que consideramos que es la buena. Tengo muchas ganas de empezar este tratamiento, tengo muchas esperanzas. Esto es algo muy novedoso, con gente que va a ayudar bastante, creo que será positivo”.

No quiere apresurarse: “Fijarme un plazo, buscar forzar, eso al final ha sido un problema. Ahora sé que tengo que centrarme en el día a día, solo me planteo estar en una condición perfecta el día que vuelva, para no volver a recaer”.

Está agradecido con el Club: “Si esto me hubiese pasado en otro club, seguramente estaría peor. Tanto el club, como los servicios médicos me han apoyado en todo momento. Y es una situación complicada también para ellos, porque están recibiendo palos desde fuera”.

Le han dado buenas esperanzas: “El médico me ha dicho que está seguro al cien por cien de que este tratamiento me ayudará a regenerar esas zonas del tendón. Es un tratamiento muy detallado y específico para mi lesión”.

El proceso le hará más fuerte: “Esto es una oportunidad para sobreponerme a un palo muy duro. Esto me hará más fuerte, y me dará la posibilidad de valorar el fútbol desde fuera. Cuando uno cae en situación negativas es cuando más saca para reforzarse”.

Estar fuera del equipo: “Cuando el equipo no lo pasa bien, es cuando más quiero arrimar el hombro, pero creo que ahora el equipo está bien, ahora irá todo más rodado y más tranquilo. Desde fuera se pasa mal, porque quiere ayudar”.

Mensaje a la afición: “Solo tengo palabras de agradecimiento a la afición. Cuando voy por la calle con mi mujer y mi hijo me paran y me dan muchos ánimos”.

 

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