A pesar de que la plantilla confeccionada por Manu Guill es, posiblemente, la más potente con diferencia, en su grupo de Primera RFEF, lo cierto es que hay un punto débil en la planificación deportiva de un Tenerife que afronta los últimos días de mercado con la necesidad de buscarle salida a uno de los 18 jugadores mayores de 23 años (19 con la llegada de Javi Pérez), para cumplir con la normativa de inscripciones de la categoría.
Resulta evidente que los fichajes de Fabricio y Facundo Agüero, que no han sido apuestas ni del entrenador ni del director deportivo, condicionaron la hoja de ruta de los blanquiazules, que, ahora, tienen trabajo de cara a descartar a uno de los que 'sobra', toda vez que, en los casos de Dauda y Jorge Padilla, que serían las fichas 'senior' número 20 y 21, no cuentan y se espera que cierren sus salidas en los próximos días.
Ahora mismo, la marcha de Agüero es la más factible, toda vez que esto abriría la puerta al fichaje de un central sub-23, opción que resultaría suficiente para cubrir la vacante que dejaría el argentino. Eso sí, la salida de uno de los fichajes firmados en verano, hace apenas unas semanas, sería más que sonrojante.
























