El fútbol femenino de Tenerife está a punto de cerrar un acuerdo histórico. Apartando los egos que han definido al deporte tinerfeño en las últimas décadas, cuando, en diferentes modalidades, como el baloncesto o el voleibol, no se llegó a entendimientos para generar proyectos mucho más robustos que representasen a la isla en la élite, ahora, el Costa Adeje Tenerife y el CD Tenerife parecen haber aparcado diferencias para que, por fin, ambas instituciones se beneficien de los aportes, de una y otra, para potenciar el balompié de féminas.
Tras diez años en la élite, y siempre minusvalorado, en la sombra, el UD Tenerife (ahora Costa Adeje), ha tenido hasta cuatro 'casas' diferentes. Desde sus inicios en el Paco Suárez de Granadilla, pasando por La Palmera, en San Isidro, e, incluso, La Hoya del Pozo, en El Médano, el cuadro dirigido por Sergio Batista, sin el paraguas de un club profesional masculino como la gran mayoría de sus rivales en la 'Liga F', y, tras la disputa con el ayuntamiento granadillero que, hace casi dos años, les obligó a marcharse a Adeje, ahora tendrá la oportunidad de dar el merecido salto de calidad, jugando en Santa Cruz, y en el Heliodoro, por imperativo de la competición.
Y lo hará beneficiándose de la 'marca CD Tenerife'. A nivel económico y social, sin duda el salto será imponente, y, además, permitirá que la exitosa experiencia de la gestión de Batista y compañía, manteniendo a un modesto club casi siempre entre los ocho mejores de España, continúe, ahora, con los colores del representativo de la isla, algo que, de paso, provocará un efecto llamada de cara a identificar a los decenas de miles de aficionados tinerfeñistas con el proyecto del fútbol femenino insular.
En cuanto al CD Tenerife, sin duda esto permitirá hacer viable el proyecto, también exitoso, de su sección femenina, que, en apenas seis años, enhebró seis ascensos que lo llevaron, desde la última categoría, hasta el segundo peldaño nacional, con el último ascenso protagonizado en la recién finalizada campaña. Y lo será en la élite, con el lógico prestigio e impulso que le dará a la entidad poder poner su nombre con los grandes del panorama nacional, y mundial, al codearse con Barça, Madrid o Atlético entre otros.
























