Dentro de las muchas incógnitas que rodean a la plantilla 25-26 del Tenerife, una de ellas es la de la posición del delantero centro. Una demarcación que, este año, ha sido una de las razones por las que se explica un descenso intolerable. Es una evidencia que Ángel Rodríguez y Enric Gallego han firmado una temporada que está muy lejos del rendimiento esperado para dos atacantes en este nivel.
Hablando del catalán, a pesar de que tiene cláusula liberatoria, su futuro está en el aire. Y es que, la intención del delantero barcelonés es ajustarse a las necesidades del club para mostrarse dispuesto a ayudar en Primera RFEF. La palabra de Cervera será clave para ver si la entidad acepta esta opción.
De hecho, Gallego no supo muy bien cómo responder a cuestiones relativas a su destino a partir del verano: "No sé nada de mi futuro, a día de hoy", reconoció, ante la pregunta orientada a su hipotética despedida de la que ha sido su casa los últimos cuatro años.
En el caso de Ángel, está fuera. El tinerfeño, que ha cuajado una temporada horrible, se va del club liberando el contrato más alto de la plantilla, por encima del de Luismi Cruz. Hablando de la misma parcela ofensiva, aunque en las bandas, Waldo Rubio aprovechó para despedirse, también, del Heliodoro. De menos a mucho más, la irregular campaña del pacense se ha quedado corta, a pesar de la evidente mejoría final.
Pero, el más llamativo, fue el adiós de Mellot. El extranjero con más partidos jugados de la historia del Tenerife se marchará, más que previsiblemente a Las Palmas, tras quedar liberado de su contrato, y, tras el duelo ante el Oviedo, se dio una vuelta por el campo para agradecer al aficionado su apoyo durante estos cuatro años en los que ha sido uno de los indiscutibles líderes del equipo.























