A apenas cuatro meses de que se cumplan cien años de la inauguración del Heliodoro Rodríguez López, la famosa reforma integral prometida por el Cabildo Insular sigue enquistada. Y es que, a pesar de que la intención de Rosa Dávila, tal y como reconoció en su día, hace más de un año, era que, en el verano de 2025 el Heliodoro ya luciese unas condiciones más que dignas coincidiendo con su centenario.
Pero nada más lejos de la realidad. Ya la visita de la selección española absoluta masculina, el pasado mes de noviembre, destapó las vergüenzas de una instalación caduca y encallada en el siglo pasado. Vestuarios más propios de cualquier equipo de Tercera o Preferente, una sala de prensa con más de tres décadas a sus espaldas, baños sin agua, y numerosas grietas en su estructura, entre otras varias rémoras, son los defectos que presenta un Heliodoro que sigue estando muy lejos de una instalación propia de este siglo y de una capital de provincia.
Lo cierto es que, a marzo de 2025, no existe un proyecto claro que haya sido presentado para trazar la hoja de ruta de una remodelación que debería ir mucho más allá de lo estético, y, de hecho, a pesar de haberse aprobado la licitación de la sustitución de los más de 22.000 asientos del recinto, hace ya varios meses, tampoco se ha comenzado todavía con los trabajos para dotar al graderío de las nuevas localidades.
El descenso del Tenerife a Primera RFEF tampoco parece que vaya a ayudar a acelerar un proceso que, por otra parte, también continúa formando parte de un debate abierto sobre la conveniencia de invertir grandes cantidades de dinero público en el actual recinto capitalino o, por contra, la necesidad, o no, de construir un nuevo 'Arena' moderno y con posibilidades de albergar grandes eventos internacionales.
Sobre la famosa y esperada reforma integral del Heliodoro, que aún ni si quiera tiene un proyecto aprobado, la presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, recordó, este jueves, que "hubo un recurso que se resolvió", y desveló que "la semana que viene" habrá "una reunión para hacer seguimiento de las obras y del plan director que tenía adjudicado Gestur".
























