A pesar de que la consecuencia capital del descenso del Tenerife a Primera RFEF, por supuesto, es todo lo que conlleva perder la categoría profesional para el club, a nivel deportivo, económico y social, lo cierto es que uno de los daños colaterales de la peor campaña de la historia de la entidad en el fútbol profesional ya lo está sufriendo su primer filial.
El equipo 'B', que logró el tercer ascenso de su historia a competición nacional, la temporada pasada, se presentó en su estreno en Segunda RFEF con un equipo plagado de futbolistas con experiencia en la categoría y de sobrada calidad para ser uno de los animadores de la competición. Y así lo fue, hasta que la cruda realidad de los mayores movió los cimientos del equipo de 'Mazinho'.
Y es que, hasta el final de la primera vuelta, allá por finales de diciembre, el equipo tinerfeñista era segundo clasificado, con 34 puntos sumados de los primeros 51 en juego. Pero, conforme fue pasando el mes de enero, y tras ir confirmándose los pasos del primer equipo hacia el descenso, la caída libre del Tenerife 'B' empezó a ser imparable.
Buena culpa de ello, por supuesto, tiene el haber perdido a sus dos máximos goleadores, como Ethyan (traspasado a Portugal) y Jorge Padilla, este último ascendido a profesional para ayudar a los mayores (aunque su rol ha sido casi residual desde entonces). Pero, lo cierto, es que el ánimo del vestuario de los de Mazinho ha decaído al saber que, a pesar de sus méritos deportivos, jugar el playoff de ascenso a Primera RFEF, algo que empezaban a encarrilar hasta hace dos meses, será imposible por el descenso del primer equipo a la tercera categoría del fútbol nacional.
De hecho, en las ocho jornadas que han transcurrido desde enero, el cuadro insular ha firmado 6 de los 24 puntos que se han puesto en juego, cayendo, por primera vez, a la sexta plaza, fuera de las posiciones de promoción de ascenso que llevaban ocupando durante toda la Liga.
Por el camino, habrá que ver qué efecto tiene, la próxima temporada, el mencionado descenso del club, toda vez que, la enorme merma de ingresos de la entidad y el importante coste de mantener al filial en competición nacional, podrían hacer tambalear, aún más, el proyecto del 'B'.
























