Cerrado el acuerdo para la firma del necesario lateral izquierdo, que será el canterano del Barça Adrián Guerrero, quien, a sus 26 años, deja la aventura suiza, en el Zürich, para enrolarse en las filas del Tenerife, la comisión deportiva insular se centra ahora en acelerar las contrataciones de dos futbolistas de banda. Así, la intención del club es intentar tener, para la última semana de julio, a los dos extremos, dotando a la plantilla de Óscar Cano de un perfil de jugador eléctrico, con velocidad y desborde.

Asimismo, la última pieza del puzle podría ser Maikel Mesa, por el que el Tenerife esperará hasta el final del mercado, toda vez que el club valora tremendamente el esfuerzo del tinerfeño, que ha comunicado al Zaragoza, de forma oficial, que quiere marcharse. Sin embargo, el club maño no cede, de momento, en sus pretensiones, toda vez que continúan pidiendo medio millón de euros por el futbolista de 33 años, al que le restan dos años de contrato en La Romareda.

En este sentido, el club tinerfeñista aprecia, a su vez, el esfuerzo económico que está dispuesto a hacer el teguestero, pero se ha plantado en los 250.000 euros (más variables) ofrecidos al Zaragoza. En el Tenerife no piensan subir la oferta y están preparados para aguantar el pulso de los maños, que, previsiblemente, se irá flexibilizando conforme avance el verano.

Al menos eso esperan en las oficinas del Heliodoro, donde esperarán a Maikel hasta el final del mercado, eso sí, siempre teniendo en cuenta que, para que la operación se dé, el cuadro zaragocista debe rebajar sus pretensiones, algo teóricamente previsible, ya que al equipo maño no le interesa tener en nómina a un futbolista que no quiere estar y, además, necesita el dinero del traspaso para acometer reformas en su plantilla.

Publicidad