Borja Garcés volvió a cuajar otro partido calamitoso en Lugo. El futbolista cedido por el Atlético de Madrid continuó con su floja temporada en un choque en el que volvió a disponer de alguna acción de peligro pero con su ya habitual falta de acierto.
En la primera mitad, un servicio de Waldo Rubio dejó a Garcés en la frontal del área, con la pelota botando, y su disparo se marchó al techo del graderío de uno de los fondos del estadio. Pero, minutos más tarde, un extraordinario centro de Nacho Martínez dejó al propio Garcés sólo, en la frontal del área pequeña, pero su cabezazo, frágil y sin colocación, acabó mansamente en las manos del meta lucense, que estaba vencido.
Ya en la segunda mitad, otra pelota desde la izquierda, y a pesar de que, en esta ocasión, el atacante estaba en fuera de juego, sirvió para evidenciar su inoperancia ofensiva al no llegar a rematar si quiera un balón que lo volvió a dejar sólo ante Whalley. Para rematar la faena, Garcés se marchó sustituido con molestias musculares.
























