Más madera para la enfermería del Tenerife. Por si fuesen pocos los futbolistas lesionados, uno que había abandonado sus problemas musculares aparentemente, tuvo que pedir el cambio en el minuto 67 del choque ante el Málaga.
Borja Garcés se tiró la mano al bíceps femoral y se tumbó en el césped con gestos ostensibles de frustración. El propio Garcés había sufrido molestias en el choque ante el Ibiza, y, a su vez, padeció una lesión muscular en pretemporada.























