Tenerife y Las Palmas empataron en un derbi 'light' en el que hubo momentos para los blanquiazules, que se adelantaron con gol tempranero de Vada, y para los amarillos, que empataron por medio de Sergio Ruiz. A pesar de los cambios de Mel y Ramis, el duelo perdió ritmo en el segundo tiempo y ambos equipos se conformaaron con el reparto de puntos.

No hubo sorpresas en los onces. Como venía siendo habitual, Ramis optó por un planteamiento más conservador y Pepe Mel metió todo el talento desde el inicio. En el Tenerife jugaron Nono y Vada en los costados y Zarfino por detrás de Fran Sol y en la Unión Deportiva Rober y Pejiño en los costados y Jesé y Araujo en la doble punta.

Los blanquiazules entraron bien al partido. Ganaban en intensidad y se imponían en los duelos individuales. En la primera jugada elaborada del representativo, Folch centró desde la derecha, la zaga amarilla hizo aguas y Vada controló con el pecho y remató suave con el interior de la pierna derecha. Definición perfecta del argentino para poner por delante a los suyos. Lo revisó el VAR por posible fuera de juego de Zarfino, pero lo rompió Dani Castellano.

El gol supuso un espaldarazo para el representativo y una losa que pesaba cada vez más para los de Pepe Mel. La Unión Deportiva no se encontraba cómoda: se instalaron las dudas y se acumulaban las imprecisiones. El Tenerife no arrollaba, seguía con paso corto y firme y, sin embargo, pudo ampliar distancia en el marcador.

Sipcic estuvo a punto de empujar en el segundo palo tras una prolongación de Carlos Ruiz en el primero y Zarfino se encontró con Vallés en un buen remate de volea.

Cuando más cuesta abajo parecía, los blanquiazules recularon y cedieron metros a los amarillos, que crecieron a través del balón y recuperaron sensaciones.

Al borde del descanso, Sergio Ruiz recogió un despeje de Sipcic en la frontal del área y, a la segunda, disparó arriba para batir a Dani. Gol psicológico en una pelota parada muy mal defendida. El Tenerife aguantó el golpe y con tablas se llegó al entretiempo.

El segundo tiempo arrancó como terminó el primero, con el cuadro grancanario asumiendo el mando y llevando el peso del encuentro. Ramis reaccionó e introdujo modificaciones. Shashoua y Apeh sustituyeron a Vada y Zarfino (56) y Suso hizo lo propio en lugar de Nono (71).

Entretanto, Dani Castellano dio el susto de la noche. El capitán de la Unión Deportiva recibió un balonazo a centro de Moore y se fue al césped. Con visibles problemas para respirar e incluso sangrando, el grancanario abandonó el campo en camilla de camino al hospital.

Los blanquiazules se estiraron y a punto estuvieron de encontrar el premio. Suso la puso desde la izquierda y Fran Sol remató cruzado de cabeza. La pelota se marchó rozando el palo.

Ya en el 80, Sergio González y Germán Valera relevaron a Ramón Folch y Fran Sol.

A esas alturas, ambos equipos, más preocupados en no fallar que en acertar, parecían conformarse con el empate. Solo Rafa Mujica estuvo a punto de romperlo con un remate de volea que, para suerte tinerfeñista, se marchó alto.

Tras siete minutos de añadido acabó un derbi, ojalá que el último sin público, que deja al Tenerife en décima posición con 41 puntos. Carlos Ruiz y Sipcic vieron amarilla y se perderán la visita al Mirandés del próximo miércoles.

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