El CD Tenerife no fue capaz de romper su mala racha en La Rosaleda (no gana allí desde hace más de 30 años), pero, al menos, tampoco perdió. Y es que los blanquiazules comenzaron cayendo con gol en propia puerta de Nono en una acción desafortunada y fue a falta de 10 minutos cuando Ramón Folch puso el empate a uno definitivo.

Los blanquiazules afrontarán el derbi del próximo domingo con la tranquilidad de haber sumado cuatro de los últimos seis puntos en juego, de jugar en su estadio y de hacerlo recuperando efectivos. Seis jugadores llegaron apercibidos de sanción a tierras andaluzas y ninguno vio cartulina amarilla, mientras que Vada y Moore cumplieron ciclo frente al cuadro boquerón llegarán limpios al derbi.

Ramis introdujo varios cambios en el equipo. Algunos obligados (Kakabadze y Germán entraron por los sancionados Moore y Nono) y otros por decisión técnica (Aitor Sanz, Javi Alonso y Carlos Ruiz se quedaron fuera en favor de Sergio González, Folch y Sipcic).

El Tenerife sabía que visitaba a un Málaga venido a menos, pero muy peligroso. Los de Pellicer manejan el presupuesto más bajo de la categoría y marchaban en novena posición. Un puesto y un punto por encima del representativo. El cuadro andaluz no va sobrado en dinero, talento ni en nombres con solera, pero sí en despliegue físico y orden en el campo.

Los blanquiazules, avisados, no salieron a especular y se mostraron ambiciosos desde el inicio. En el minuto 7, Zarfino robó en campo contrario y buscó a Nono por la derecha, que puso un gran servicio para la llegada de Fran Sol. El ariete remató solo en la frontal del área pequeña y, sin embargo, no logró conectar bien con el cuero, que salió blandito hacia las manos de Soriano.

Superados los 20 minutos, Jairo superó en velocidad a Álex Muñoz y la puso atrás. Nono se fue al suelo con la intención de evitar el remate de Luis Muñoz. Lo consiguió el extremeño, pero con la mala suerte de que su corte se envenenó y acabó en gol en propia portería. Imposible para Dani.

El gol hizo daño al Tenerife. Los blanquiazules perdieron el mando del choque y el Málaga acabó sintiéndose muy cómodo. Así se llegó al descanso y así arrancó la segunda mitad. A Ramis se le veía desesperado. No se lo podía creer.

Superada la hora de juego, Sam Shashoua sustituyó a Germán Valera. De la mano del británico comenzó, otra vez, la reacción. Tras una buena jugada suya, Kakabadze recibió en banda, la puso al área y a punto estuvo de llegar el gol de Fran Sol. Providencial Soriano mandando a córner.

A falta de 15 minutos Ramis se lanzó definitivamente a por el partido con un triple cambio: Suso, Alberto y Apeh entraron por Sergio González, Zarfino y Nono.

La alegría de Suso y Shashoua se contagió al resto del equipo. El Tenerife acariciaba el empate. En el minuto 78 Shashoua lo intentó desde la frontal y Soriano mandó a córner. Suso lanzó desde la esquina, Wilson remató y Folch se anticipó para empujarla. El VAR lo revisó por posible falta del ingeniero, pero el tanto subió al marcador pese a las protestas del cuadro local.

El Málaga reculó y el representativo inclinó el campo hacia la portería contraria, pero no llegó el segundo gol. Los blanquiazules se quedan en undécima posición con 40 puntos. Un puesto y una unidad más que su rival del próximo domingo: la Unión Deportiva Las Palmas.

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