Porque Álex Muñoz no quiso. Porque no le dio la gana. Por eso no empataron Tenerife y Albacete cuando los manchegos acariciaban un punto que daban por bueno y los blanquiazules se lamentaban al haber cuajado una actuación más que decepcionante.
Los planes de Ramis se torcieron incluso antes de arrancar el duelo. Bermejo se lesionó en el calentamiento, Nono ocupó su lugar en el once y Jorge Padilla entró en la lista a última hora.
El partido comenzó con una ocasión clarísima para Nono, que controló en el área y, con todo a favor, se escurrió y disparó fuera.
Shaq Moore vio cartulina amarilla -la quinta- en la siguiente jugada por una dura entrada sobre Eddy Silvestre. El americano no podrá viajar a Málaga por suspensión, pero se asegura estar en el derbi frente a la Unión Deportiva.
Y eso fue todo. En la primera mitad no pasó nada más. Absolutamente nada. Puesta en escena pobrísima de un Tenerife que recibía al colista.
Ramis lo entendió y preparó dos cambios para la vuelta a vestuarios. Ramón Folch y Kakabadze entraron por Javi Alonso y Moore.
Sin embargo, el guion de partido se mantuvo y, superada la hora de partido, el técnico blanquiazul volvió a mover ficha. Germán Valera entró por Nono y Shashoua hizo lo propio en lugar de Zarfino diez minutos después.
Fue entonces cuando el equipo quiso. El representativo dio un paso hacia delante, pero volvió a atascarse en tres cuartos de campo. Se acumulaban las imprecisiones.
Fue en el 85 cuando arrancó el show de Álex Muñoz. Vada la puso desde la esquina y el alicantino remató de volea sin dejarla caer. Paradón de Tomeu. La bola le cayó a Valera en la frontal y este insistió en Muñoz, que volvió a empalar. Esta vez con más violencia y mucho más ajustada. El zaguero blanquiazul la clavó en el ángulo.
El Albacete no tenía margen para reaccionar. Los puntos se quedaban en la Isla, pero el festival de Muñoz no había acabado. Germán forzó una falta en la frontal, Aitor sacó en corto y Álex la reventó arriba. No era la repetición, sino otro golazo. El doctor vacunó al Albacete y lo hizo con protocolo riguroso. Como la AstraZeneca. En dos dosis.
Con el partido agonizando y el 2-0 en el marcador, Sergio González entró por Vada, que había visto cartulina por una protesta y, al igual que Moore, no podrá estar en La Rosaleda el próximo domingo.























