Luis Miguel Ramis llegó a Tenerife a media mañana, firmó a mediodía y dirigió su primer entrenamiento a las siete de la tarde. No hay tiempo que perder y sí mucho trabajo por delante.
Unos minutos antes de presentarse ante la plantilla blanquiazul, Ramis ofreció su primera comparecencia como entrenador del CD Tenerife.
Optimista: "Disponemos de tiempo para trabajar en nuestras ideas. Conozco a los jugadores, sus trayectorias y rendimientos. Es una plantilla susceptible de mejorar la situación actual".
Queda mucha Liga: "Tenemos margen y muchas posibilidades con tantas jornadas y puntos por delante para asentar al equipo donde yo creo que debe estar".
Levantar el ánimo: "Veo mucha ilusión con la plantilla. Nuestra responsabilidad es transmitir el mensaje que queremos a los jugadores, recuperar su confianza a través de los resultados".
Será su segunda etapa en el Tenerife: "No me olvido de todo el calor que sentí con la afición del CD Tenerife y cómo respira. Es un sentimiento especial, que se interioriza, es de arraigo con la isla, de compartir emociones y eso te marca de por vida. Vuelvo en otra posición, pero no es menos ilusionante, es una maravilla. Si ofrecemos lo que tengo en la cabeza vamos a poder reconectar a la afición".
El equipo que recoge: "Lo que más me gusta es que veo buenas actitudes individuales y colectivos. Los resultados no han acompañado y no se pueden dejar de lado, pero no significa que se haga todo mal, ha hecho cosas bien de entrenadores anteriores. No vengo a darle la vuelta a todo y sacudir, no soy así. Este equipo tiene muchas cosas que aprovechar y trataré de potenciarlas. Las que son mejorables a través de los entrenamientos, las haremos".
Hay potencial: "Una afición no debe desilusionarse nunca, aunque el ánimo va asociado a los resultados. La plantilla tiene el potencial suficiente como para salir de esta situación incómoda".
Hay margen de mejora: "No he visto un equipo poco intenso ni a un Tenerife ni que haya bajado los brazos. Tiene buenos aspectos y se pueden mejorar y generar una nueva ilusión. Pero todo esto que digo hay que demostrarlo".
La carga de partidos: "Hay que convertir las dificultades en soluciones, no hay otra. Jugamos muchos partidos en pocos días, es una oportunidad para salir hacia arriba en poco tiempo. Tenemos una posibilidad para encadenar buenos resultados".
Su estilo: "Queremos jugar para generar situaciones de gol y evitar que el rival te haga daño con una buena organización defensiva. Hay talento y virtudes individuales, hay que trasladar ideas colectivas para ser un equipo rocoso".
Confía en su trabajo: "Los jugadores tienen que captar los matices y desarrollarlos, no estoy preocupado. Este es un equipo que recibe bien los mensajes, no me preocuparía a no ser de que no vea nada reflejado en varias semanas".
Adaptarse a la plantilla: "En todos los equipos hay que crear una conexión entrenador-jugador, y no llega a ser al 100 % casi nunca. Me tengo que adaptar a sus características, las conozco y por eso vengo, pero tienen que entender lo que quiero de ellos".
Máxima ilusión: "Tengo mucha ilusión porque en mi cabeza veo de lo que puede ser capaz este equipo. Acepté la propuesta porque me siento fuerte de asumir retos como este, no se me escapa lo que significa el Tenerife para su gente".
























