La solidez como local es una de las claves que explican la mejoría del Tenerife en esta segunda vuelta. Para encontrar la última derrota en su estadio hay que remontarse hasta el 30 de noviembre (1-3 frente al Almería). La llegada de Baraja ha sido decisiva para lograrlo. Desde que el técnico cogió el equipo en diciembre los canarios no han perdido ni un encuentro en el Heliodoro. Se ha sentado en el banquillo del Rodríguez López en doce ocasiones (diez en Liga y dos en Copa) con un balance de siete triunfos y cinco empates.
Estos datos contrastan con los problemas que tuvo el Tenerife en los primeros meses de competición. En las etapas de Garai y Sesé Rivero los tinerfeños solo lograron un triunfo en nueve choques en el recinto santacrucero y se produjeron cuatro derrotas. La tendencia con Baraja ha cambiado radicalmente.
El vallisoletano se estrenó en el Rodríguez López con un insulso empate a cero ante el Alcorcón en un partido marcado por la grave lesión de Borja Lasso. Con el comienzo de 2020, los tinerfeños cogieron el pulso a su estadio. El Tenerife se impuso de forma consecutiva a Albacete, Girona y Sporting (4-2, 1-0 y 2-1, respectivamente) y recuperó su solidez como local.
Un empate a 0 ante el Rayo rompió la racha de victorias en el Heliodoro, pero los de Baraja se repusieron la semana siguiente venciendo por la mínima al Elche (1-0). Una nueva victoria por la mínima ante la Ponferradina prolongó la racha de buenos resultados antes del parón. Tras el confinamiento, el Tenerife presenta unos números algo más discretos en su feudo, pero sigue sin conocer la derrota. Dos empates ante Málaga y Dépor y una goleada 4-1 al Mirandés marcan momentáneamente las estadísticas como local de los blanquiazules en el regreso de LaLiga Smartbank.
La fortaleza del Tenerife en su templo también se notó en Copa del Rey. A pesar de enfrentarse dos Primera División, los insulares lograron salir indemnes. Los de Baraja se impusieron 2-1 al Valladolid en Tercera Ronda y empataron a 3 frente al Athletic en octavos. Sin embargo, los bilbaínos vencieron en la tanda de penaltis y se metieron en cuartos.























