El futuro del fútbol profesional sigue en el aire. Mientras tanto, se da por hecho que, en caso de las competiciones pudieran finalizarse, los partidos se disputarían siempre a puerta cerrada. En la próxima temporada, la 20-21, las medidas podría mantenerse. Los aficionados no podrían disfrutar del fútbol en vivo y los clubes perderían millones de euros en ventas de abonos y entradas.

Esta situación, como es lógico, afectaría también al CD Tenerife y a sus abonados. En declaraciones a COPE Tenerife, Miguel Concepción ha afirmado que las pérdidas de la entidad blanquiazul podrían rondar los "dos millones de euros".

Seguidamente, Concepción de declaró partidario "reducir el precio del próximo abono por los partidos que no han podido ver". "Si alguien no lo desea, se le devolvería el dinero correspondiente. Escucharemos las peñas y aficionados. Luego lo decidiremos en el Consejo", puntualizó el dirigente.

Sobre un hipotético descenso en caso de que se cancelase la Segunda División de manera definitiva, Concepción se mostró confiado en que se hiciesen valer los números de las 31 jornadas completadas (salvo la segunda mitad del Rayo-Albacete) y el Tenerife mantuviese así la categoría. "No puedes anularle a un equipo los partidos con resultados definitivos. Decidirá La Liga y no la Federación, pero no pensamos en eso. Queremos acabar la competición", insistió el presidente. 

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