El salto de calidad del Tenerife 2018/2019 está llamado a ser Jose Naranjo. El atacante andaluz, propiedad del Genk belga, que pagó 1.8 millones de euros por él hace apenas dos años, y al que le quedan dos años de contrato con su club, es la opción más importante del equipo de Etxeberría para este verano.

El deseo del jugador es el de vestir la camiseta del conjunto blanquiazul, ya que, según fuentes muy cercanas al futbolista, consultadas por Radio MARCA, Naranjo ve al Tenerife como la alternativa ideal para, a pesar de dar un paso atrás de categoría, impulsar su carrera de nuevo en España.

Sin embargo, la operación, que sí está encaminada, aún no está cerrada. Naranjo espera paciente que las negociaciones entre los clubes certifiquen. Y es eso lo que, de momento, sigue sin desencallar la situación.

La opción primaria, obviamente, es la cesión, por la que los blanquiazules tendrían, aún, que pactar el porcentaje de ficha que pagarían del goleador español, pero, a día de hoy, no se descarta, incluso, que Naranjo llegue a la isla traspasado, tal y como ha podido saber Radio MARCA.

Esto no conllevaría, necesariamente, el pago inmediato por los servicios del jugador, toda vez que, tal y como reconoce el entorno más cercano al futbolista, este tipo de operaciones son relativamente habituales en el fútbol. El Tenerife contrataría a Naranjo sin pagar por el traspaso, pero incluiría una cláusula por futura venta para compensar a su equipo de procedencia. Es esa la otra posibilidad que se maneja.

Pase lo que pase, el delantero onubense, en el caso de confirmar su llegada a la isla, está dispuesto, incluso, a perder dinero, ya que su ficha en el Genk es sensiblemente superior a lo que puede pagar el equipo chicharrero ahora mismo, incluso liberando los 400.000 euros de salario que percibe Malbasic, quien está cerca de salir.

Sea como fuere, de momento, sigue habiendo compás de espera, a pesar de que se confía en llegar a buen puerto entre las tres partes.

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