El verano, que parece haber empezado mucho antes de tiempo para el Tenerife, traerá algunas incógnitas consigo. Una de las más importantes a resolver, es la de la portería.
Ya la temporada pasada, cuando Carlos Abad regresó al Tenerife tras pasar dos años cedidos en el Castilla, el debate sobre la meta se encarnizó más que nunca, por primera vez con Dani en el banquillo. El cartel y la progresión de Abad invitaban a pensar que, ahora sí, existía un dilema en la portería.
Carlos tenía claro que, a sus 22 años, necesitaba jugar, y que, además, podía hacerlo a buen nivel en muchos equipos de Segunda, pero aceptó el reto de competir por quitarle el puesto a un indiscutible como Dani Hernández.
El hispano venezolano, titularisimo hasta hace un año para todos, incluso llegó a perder la titularidad en Liga, en diciembre, aunque la recuperó con el nuevo año.
Con la llegada de la pretemporada de la próxima campaña, parece que habrá que tomar una decisión. Según fuentes cercanas a Carlos Abad, consultadas por Radio MARCA, el guardameta nacido en Puerto de La Cruz no aceptaría otro año en el banquillo, toda vez que, una vez cumplidos los 23 años (los cumplirá en apenas un mes), su progresión dependerá mucho de los minutos que juegue. Los minutos de la Copa no parecen ser suficientes para el cancerbero norteño, que quiere regularidad, y, por ende, la quiere en la Liga.
Sin embargo, Dani, unas de las fichas más altas de la plantilla, renovó hace unos meses hasta 2020, y, a priori, sería difícil pensar que perdiese su rol en el once inicial un hombre que tiene unos emolumentos que el Tenerife no se puede permitir tener en el banquillo.
El entorno cercano a Carlos lo tiene claro. Esperarán a que termine la presente temporada para tomar una decisión. Si entiende que no podrá tener los minutos necesarios en su casa, podría buscar una salida en forma de traspaso o cesión. Abad tiene dos años más de contrato, pero lo que está claro es que no quiere hipotecar su carrera, a esta edad, en el banquillo. Cartel y equipos interesados en darle la titularidad que busca, y que sus condiciones acreditan, tiene.
El dilema está servido. Dani cumplirá 33 años en octubre. Lo lógico sería pensar que el Tenerife no se puede permitir perder a un portero de la casa, con 23 años, con un enorme presente y futuro, como Carlos Abad. Pero, para ello, tendrá que elegir.
























