A pesar de que, en el Tenerife, habían decidido esperar por Maikel Mesa incluso teniendo en cuenta las intenciones del Zaragoza de no ceder un ápice en sus pretensiones económicas por el futbolista tinerfeño, precisamente, en las últimas horas, ha sido la actitud impasible de Juan Carlos Cordero y el club maño lo que han cambiado las cosas.
Así, en el cuadro chicharrero han desistido de continuar negociando ante la negativa rotunda del director deportivo zaragocista de buscar un punto de entendimiento, a pesar de las reiteradas peticiones del jugador teguestero de abandonar el conjunto aragonés para recalar en la isla.
Con todo, y aunque el Tenerife aprecia los esfuerzos de todo tipo que ha hecho el centrocampista isleño para vestir la blanquiazul, en las oficinas del Heliodoro han decidido congelar las negociaciones y descartar, de momento, la incorporación de un Maikel que, a buen seguro, seguirá presionando para convencer al Zaragoza de que rebaje sus peticiones.
Y es que en la capital aragonesa, ante la seguridad de tener atado a su jugador dos años más y conscientes de que no pasan por necesidades económicas, han dejado muy claro a los profesionales tinerfeñistas que no hay nada que hablar si no se satisfacen los 500.000 euros que piden por el que fue su máximo goleador la pasada temporada.
























