La temporada 23-24, si no lo había hecho ya, quedó finiquitada oficialmente para el Tenerife en Cartagena. Los de Garitano, que cayeron en Cartagonova ante un equipo murciano mucho más fino y atinado en sus apariciones por el área contraria, dejaron vista para sentencia una Liga en la que los choques ante Amorebieta, Burgos y Valladolid no tendrán mayor aliciente que el de intentar rascar la mejor posición posible en la tabla clasificatoria.

Así, ya sin opciones matemáticas de estar en la promoción de ascenso, y a cuatro puntos del undécimo clasificado, el equipo tinerfeñista intentará no perder más puestos en una clasificación en la que estará en juego el mayor premio económico posible de cara a la próxima campaña.

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